ENCAJUELADO, DE LA FAMILIA MICHOACANA
Noel F. Alvarado/ La Prensa
Un hilo de sangre que escurría de la cajuela de un vehículo Jetta clásico color arena fue la pista para hallar el cadáver emplayado de un presunto integrante de la familia michoacana, y qué trás cometer el crimen, manos criminales colocaron el cuerpo en el portamaletas del automóvil y lo abandonaron frente a su domicilio.
Autoridades ministeriales, periciales y agentes de la policía de investigación de la FGJEM presumen que este fue privado de su libertad por gente de otro grupo delictivo antagónico para torturarlo, colocar el cuerpo envuelto en plástico, colocar el cuerpo en la cajuela y abandonar el vehículo frente a su propio domicilio.
De acuerdo a las investigaciones de la policía el ahora occiso era considerado cómo integrante de la organización criminal de la Familia Michoacana, quién presuntamente cuenta con antecedentes penales, por los delitos de secuestro, extorsión, cobro de derecho de piso, robo, y distribución de drogas en la zona oriente del Estado de México principalmente en los municipios de la Paz Nezahualcoyotl, Chalco.
Durante los primeros dictámenes periciales de la FGJEM, el ahora occiso, tenía por lo menos tres días de haber sido ultimado y abandonado en la cajuela de su propio automóvil frente a su propio domicilio, localizado en la calle cerrada de mina en la colonia Magdalena Atlicpac de este municipio.
la policía encontró junto al cuerpo una cartulina que decía “NO SE SECUESTRA EN LA CDMX”